Estaba amaneciendo
cuando una estrella fugaz
perdía su coleta,
cuando el rocío en las violetas
bostezaba al sol.
Era un caballo enorme
a contraluz de naranjas,
rojo adormidera;
lleva en su grupa una pantera
ojos de rubí.
El valle se hinchaba de luz
y ahora son
helechos que mueve
la brisa menor,
montañas dispersas,
cantos de zorzales,
la sombra en colores
de un mar de corales.
Un sueño que crece y se eleva
entre auroras boreales,
un sueño en forma de gallina,
un sueño lleno de animales.
Un sueño lleno de animales
Un sueño lleno de animales